Mi historia

No es solo una profesión, es un estilo de vida…

Hoy leí a Ryzard Kapuscinski – ya conocía sobre él–, pero cada día nos levantamos con una perspectiva diferente…

Yo quiero ser periodistaEmpezaré diciendo que aún soy una periodista en formación, estudio comunicación social y tengo dos años más para permanecer en las aulas universitarias. Luego de esta breve anotación, les contaré cómo me adentré a este viaje maravilloso y cuáles –hasta el momento– son mis formas de ver al periodismo.

Alguna vez Christiane Amanpour dijo:“Llegué al periodismo por casualidad”. Así también me pasó a mí. Tenía 16 años, estudiaba la especialidad físico- matemático en el Colegio, y luego de varios problemas en mi familia ––-que dieron un giro de 180° a mi vida–, me encontré en un punto en que la depresión, la baja autoestima, el miedo y la desesperanza me embargaron. Faltaba un año para terminar mi bachillerato y no sabía qué hacer con mi vida, qué carrera elegir, qué soñar…

Cierto día conversé con mi mamá y le comenté que la vida no tenía sentido alguno porque, aunque me esforzara, todo, absolutamente todo seguiría igual. Mis padres buscaron la manera de ayudarme y yo les propuse estudiar en un colegio a distancia. Por poco y aceptan, pero siempre hay ángeles que sin querer serlo, con una palabra te despiertan.

Acudí al primo de mi padre, un periodista, quien ahora es dueño de un medio televisivo de la  localidad. Nunca había hablado con él y lo más cerca que había estado de mi pariente era frente al televisor. Recuerdo que fui con mi mamá, ella le expuso toda la situación y le contó mi idea de estudiar en un colegio a distancia. Él se negó rotundamente y me dijo que siempre iba a existir “una razón para luchar”. Esas palabras, junto con la autorización para que acuda en la tarde al medio –al canal, como le decimos–, a observar el trabajo de los periodistas provocaron que la niña que ya no soñaba, lo haga de nuevo.

Mis tardes ya no las vivía en mi casa. El canal, era, en un inicio, una distracción, pero luego se convertiría en mi lugar favorito. Acompañaba a Evy –así la llamaré–, a cubrir sus notas periodísticas. De ella aprendí cómo debía acercarme a las fuentes y obtener información. Evy era la única persona con la que conversaba, no conocía a nadie más.

Pasaron los meses y por cuestiones académicas deje de ir, pero algo me impulsó a regresar. Un día, mientras compraba alimentos con mi mamá, encontré al primo de mi papá y le dije si podía volver. Él respondió que no había ningún inconveniente y que fuera el 1 de septiembre, ya que, el mismo día, dos o tres chicas más también irían.

Llegó el 1 de septiembre de 2011, acudí al canal.  Las otras chicas no llegaron y el dueño no estaba, pero su hermano sí –también primo de mi papá, y a quien hasta ahora le digo primo. Fui a su oficina y le expliqué la situación. Recuerdo que él me dijo: “¿Tienes miedo de ir a cubrir una nota?”. No sé porqué pero no tenía miedo. Respondí con un “no”, luego dijo: “¿Sabes redactar?, ¿sabes editar audio?, ¿sabes editar vídeo?”. Para ese entonces lo único que sabía hacer era redactar y la edición de audio y vídeo solo la sabía de vista; sin embargo, a cada pregunta respondí con un “sí”.

Allí estaba, con 17 años, esperando que el camarógrafo prepare el equipo para salir. Mi primera nota –aún la recuerdo– era sobre la Asociación de Artistas Plásticos y Visuales de Loja, que celebraba su décimo aniversario y que, para anunciar sus actividades, realizaron una rueda de prensa. Al llegar solo me senté y esperé. Mi camarógrafo, al ver que era nueva, colocó el micrófono en el lugar correspondiente. Luego la rueda de prensa inició. Al finalizar, vi como los periodistas de los demás medios se acercaban a los delegados de las provincias invitadas para comprobar que sus nombres estén bien escritos. Hice lo mismo.

Llegué al canal  y el siguiente paso era redactar y editar. Tardé dos horas y media editando mi nota de un minuto y medio. Suena gracioso, pero así fue. No sabía nada de nada. Una vez editada, mis primos revisaron la nota y aquella noticia apareció en el noticiero estelar. ¡No lo creía! Faltaban dos semanas para que inicié mi carrera en la universidad y mi primera noticia ya estaba al aire.

Transcurrieron los días con la misma dinámica. Ahora, además de ir al canal, también asistía a clases. En la Universidad, para evitar cualquier conflicto, no mencioné que realizaba prácticas en un medio.

Luego de algunos meses, me enviaron a cubrir mi primera  noticia fuera de la provincia, fui a Cuenca, en Azuay.  En esta ciudad se efectuaban las evaluaciones para los funcionarios judiciales. Además de cubrir la noticia debía aparecer frente a una cámara, algo que no había hecho. La cobertura de ese acontecimiento fue un hecho genial y aprendí que siempre hay que estar al pendiente de lo que sucede –por un descuido casi pierdo algunas entrevistas– el camarógrafo que viajó conmigo me ayudó.

Luego de esa cobertura algunos compañeros de la Universidad vieron la noticia y lo que nunca conté, fue descubierto y se confirmó cuando uno de mis compañeros abrió mi billetera y vio la credencial que el medio me había dado para realizar las prácticas. Desde ese momento, mi estadía en la Universidad empezó a cambiar.

Para no alargar la historia, por cuatro meses fui reportera de noticias, luego estuve a cargo de la producción y reportería de una revista familiar.  Por mis estudios en la Universidad dejé el medio. Una semana después el gerente de una radio local me llamó y me involucró en un nuevo proyecto, un programa radial. En este estuve seis meses, para luego regresar a la radio que es parte del canal, y en la cual continúo con mi propio programa radial.

Durante estos 2 años, desde que volví a soñar, sucedió de todo…

En la Universidad tuve conflictos con algunos compañeros, pero también conocí a personas a quienes consideré mis amigos/as pero ya no lo son. Asimismo, encontré a personas que me brindan su apoyo incondicional, y quienes, hasta hoy, no me han fallado. Gracias a las prácticas en el canal  me relacioné con personas muy importantes en mi vida, que me han apoyado mucho. Conocí a aquellos periodistas, productores, en fin, compañeros que siempre estuvieron pendientes de mí, y sin duda de quien más aprendí, y  no puedo dejar de mencionar, es de mi director de noticias, Ilvar. Él es como mi padre putativo en el canal, así lo llamé porque le tengo un gran respeto y admiración.

En la radio también conocí a personas extraordinarias que me han ayudado mucho.  En este tiempo, hubo risas, llanto, pero sobretodo aprendizaje.

Las oportunidades no han faltado y gracias a Dios, uno de mis reportaje fue publicado en un diario de Estados Unidos, a veces, ni yo lo creo.

Estoy segura de que Kapuscinski no se equivoca cuando dice: “para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre, o una buena mujer: buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe,sus intereses, sus dificultades, sus tragedias. Y convertirse, inmediatamente, desde el primer momento,en parte de su destino. Es una cualidad que en psicología se denomina «empatía». Mediante la empatía, se puede comprender el carácter del propio interlocutor y compartir de forma natural y sincera el destino y los problemas de los demás”.

El buen ser humano del que habla Kapuscinski, no espera fama, no compite deslealmente, no trata de hundir a los demás, no oculta la verdad. Ese humano, ese periodista del que habla Kapuscinski, es aquel que mejora cada día, no para ser reconocido por todos, sino para con su labor ayudar a la sociedad, es quien trata de que todos tengan iguales oportunidades, quien busca y cree que cada persona tiene algo bueno en su interior y quien ama su profesión, quien ve al periodismo como una misión, quien respeta a su público y también a los protagonistas de la noticia. Es quien se ha dado cuenta que solo es la voz. Esa voz que puede provocar el cambio.

El mundo del periodismo es único. El ser dinámicos, el no enfrascarnos, el mantener nuestros principios y el siempre recordar que trabajamos para la sociedad son algunos de los retos de los periodistas, o de quienes intentamos serlo.

Amanpour dijo: “Si haces este trabajo, hazlo bien”. Tiene toda la razón, dentro del periodismo existe mucha competencia pero como lo asegura Kapuscinski, nuestro público es el que elegirá a los periodistas que cumplen sus expectativas.

“Nuestros lectores,oyentes, telespectadores son personas muy justas, que reconocen enseguida la calidad de nuestro trabajo y, con la misma rapidez, empiezan a asociarla con nuestro nombre; saben que de ese nombre van a recibir un buen producto. Ése es el momento en que se convierte uno en un periodista estable. No será nuestro director quien lo decida, sino nuestros lectores”- Ryzard Kaspuscinski

Lo que he vivido dentro de esta profesión. Los hechos que han provocado que el periodismo se convierta en mi pasión son aquellos en los que no he estado cómodamente sentada en una rueda de prensa, al contrario, han sido aquellos en los que he tenido que llenarme de barro mis zapatos, en los que he tenido que caminar bajo la lluvia y ver de cerca el dolor ajeno. Esos sucesos han logrado que crea en que “siempre hay algo porque luchar”, y los que han ratificado mi idea de que el periodismo más que una profesión es un estilo de vida.

Por supuesto, que sería de mí sin mi familia. Mis padres siempre me han apoyado y mis hermanas –mis enanas– han tenido que dejar tantas cosas por mí, por contribuir con este sueño y pese a todo, nunca me han negado su apoyo. Además mis tíos, primos, y toda mi familia ha estado al pendiente, preocupándose por mí y tratando de ayudar en todo momento, en una frase: ¡Los Amo!

Para finalizar, quiero decir GRACIAS a todas las personas que aparecieron en mi vida, a los que me ayudaron, a quienes me apoyan, quienes me consideran, y también a quienes no me quieren ver “ni en pintura”, quienes tratan de que tropiece… Gracias porque de todos he aprendido algo, y porque cada momento me permite crecer y mantener mi estilo de vida…


 

A este post lo escribí hace algunos años. Algunas actualizaciones: ya me gradué, sigo una maestría y vivo en la capital de mi país. Trabajo en medios, en un sello editorial y sigo amando al periodismo.

2 comentarios en “Mi historia

  1. fausfont dijo:

    Interesante: Mucho. Por lo que veo eres una persona tenaz, que no das nada por perdido y capaz de continuar hasta el final. También eres una persona agradecida y sin rencor. Además con todo lo que haces, nos ayudas con tus tutoriales y comentarios. Por todo ello GRACIAS de todo corazón

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